Saltar al contenido
Tutoriales Windows

😏 Desactiva estos ajustes de Windows 11 y acelera tu PC

acelera tu PC

¿Tu ordenador con Windows 11 va lento, tarda demasiado en arrancar o notas que da tirones cuando abres programas y juegos? Pues antes de pensar en cambiar de PC, hay varios ajustes que puedes revisar.

Windows 11 incorpora numerosas funciones que se ejecutan al iniciar el sistema y permanecen activas en segundo plano. Algunas son útiles, pero otras quizás no las necesites y van a estar consumiendo recursos innecesariamente. Lo bueno es que puedes optimizar Windows 11 sin instalar programas de limpieza ni aplicaciones de terceros. Basta con revisar determinadas opciones del sistema, desactivar las aplicaciones que no necesitas y eliminar los programas que ya no utilizas.

En esta guía vamos a ver qué puedes cambiar para acelerar tu PC, mejorar el arranque y liberar recursos del ordenador.

🤔¿Por qué Windows 11 puede ir lento?

Existen muchos motivos por los que un PC puede funcionar con lentitud. El problema no siempre está relacionado con la cantidad de programas que tienes abiertos.

Entre las causas más habituales encontramos:

  • Demasiadas aplicaciones configuradas para iniciarse con Windows.
  • Programas funcionando en segundo plano.
  • Aplicaciones que ya no utilizas.
  • Poco espacio disponible en el almacenamiento.
  • Un disco duro lento.
  • Falta de memoria RAM.
  • Procesos y servicios innecesarios.
  • Demasiadas aplicaciones instaladas.
  • Un sistema que lleva mucho tiempo sin reiniciarse.
  • Software desactualizado.

Por eso, antes de realizar cambios importantes, conviene comprobar qué está consumiendo realmente los recursos del equipo.

1️⃣ Desactiva los datos de diagnóstico opcionales de Windows 11

Uno de los primeros apartados que puedes revisar se encuentra dentro de las opciones de privacidad de Windows.

Microsoft nos permite enviar datos de diagnóstico opcionales, que ayudan a mejorar el sistema y sus productos. Si no quieres compartir esta información adicional, puedes desactivar esta función.

Para encontrarla, abre: Inicio → Configuración → Privacidad y seguridad → Diagnóstico y comentarios

Dentro de este apartado encontrarás diferentes opciones relacionadas con los datos de diagnóstico. Si tienes activado el envío de datos de diagnóstico opcionales, puedes desactivarlo. También puedes revisar otras opciones relacionadas con las experiencias personalizadas y los datos utilizados para mejorar determinadas funciones de Windows.

¿Desactivar los datos de diagnóstico hará que Windows 11 vaya mucho más rápido?

No esperes una transformación radical del rendimiento por cambiar únicamente esta opción. El objetivo principal de este ajuste está relacionado con privacidad y recopilación de datos, mientras que cualquier mejora de rendimiento será normalmente secundaria.

Por eso, si tu PC funciona lento, es mucho más importante revisar las aplicaciones de inicio, el almacenamiento y los programas que permanecen ejecutándose.

2️⃣ Desactiva las aplicaciones que se inician automáticamente

Este es uno de los ajustes que más merece la pena revisar si Windows 11 tarda mucho en arrancar. Con el tiempo vamos instalando aplicaciones que configuran su inicio automático. Algunas pueden ser útiles, pero otras no necesitas que se ejecuten cada vez que enciendes el ordenador.

Para comprobarlas, abre el Administrador de tareas.

Puedes hacerlo haciendo clic con el botón derecho sobre el botón Inicio y seleccionando Administrador de tareas.

Después, entra en: Aplicaciones de inicio

Aquí aparecerá una lista con los programas que pueden iniciarse automáticamente junto con Windows y también podrás consultar el impacto que determinadas aplicaciones tienen durante el arranque.

¿Qué aplicaciones puedes desactivar del inicio?

Depende completamente de cómo utilices el ordenador. Por ejemplo, si no necesitas que se abran automáticamente, podrías desactivar aplicaciones como:

  • Clientes de videojuegos.
  • Aplicaciones de mensajería.
  • Servicios de almacenamiento en la nube que no utilices.
  • Lanzadores de juegos.
  • Herramientas de sincronización.
  • Aplicaciones que solo utilizas ocasionalmente.

Si utilizas Steam únicamente cuando vas a jugar, por ejemplo, no necesariamente necesitas que se abra cada vez que enciendes el ordenador. Lo mismo ocurre con aplicaciones como WhatsApp, determinados lanzadores o programas que solo utilizas una vez cada varios días.

No desactives aplicaciones a ciegas

Aquí conviene tener cuidado. Desactivar una aplicación del inicio no significa desinstalarla. Simplemente evita que se ejecute automáticamente al arrancar Windows.

Además, no deberías desactivar procesos de seguridad, controladores o software cuyo funcionamiento sea necesario para determinados dispositivos. Si no sabes qué hace un programa, busca información sobre él antes de desactivarlo.

3️⃣ Elimina aplicaciones que ya no utilizas

Otro método sencillo para liberar espacio y optimizar Windows 11 consiste en revisar las aplicaciones instaladas.

Entra en: Inicio → Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones instaladas

Aquí encontrarás los programas instalados en el ordenador.

Ordena la lista por tamaño y probablemente descubrirás alguna aplicación o juego que ya no utilizas. Los videojuegos son especialmente importantes en este punto. Algunos pueden ocupar decenas de gigabytes y permanecer instalados durante meses aunque ya no los utilices. Si tienes un juego de 60 GB que no has abierto en un año, desinstalarlo puede liberar una cantidad considerable de espacio.

¿Desinstalar programas mejora la velocidad del PC?

No necesariamente.

Eliminar una aplicación no utilizada no hará que mágicamente el procesador sea más rápido. Sin embargo, puede liberar espacio de almacenamiento y eliminar programas que podrían tener procesos o servicios asociados ejecutándose en segundo plano.

Por eso conviene distinguir entre liberar espacio y mejorar directamente el rendimiento.

4️⃣ Elimina el bloatware que no necesitas

Algunos ordenadores incluyen aplicaciones que quizá nunca vas a utilizar. También es habitual acumular con el tiempo:

  • Lanzadores de juegos.
  • Aplicaciones promocionales.
  • Herramientas de fabricantes.
  • Programas antiguos.
  • Aplicaciones de impresoras que ya no tienes.
  • Versiones antiguas de determinados programas.
  • Utilidades que instalaste para probarlas y olvidaste.

Si sabes que no utilizas una aplicación, puedes valorar desinstalarla. Pero antes de hacerlo, comprueba qué programa es y qué función desempeña. No conviene eliminar componentes del sistema simplemente porque su nombre resulte desconocido.

5️⃣ Revisa qué aplicaciones funcionan en segundo plano

Algunas aplicaciones pueden mantener determinados procesos activos aunque no tengas su ventana abierta. Por eso, si quieres optimizar Windows 11 para mejorar el rendimiento, merece la pena revisar las aplicaciones que tienes instaladas y sus permisos o configuraciones de ejecución en segundo plano.

No todas las aplicaciones funcionan exactamente igual ni todas las versiones de Windows ofrecen las mismas opciones. La idea es sencilla: cuanto más software innecesario tengas ejecutándose, más difícil será identificar qué está consumiendo los recursos del ordenador.

Para localizar al responsable de una ralentización concreta, puedes utilizar también el Administrador de tareas y observar el consumo de:

  • CPU.
  • Memoria.
  • Disco.
  • Red.

Si una aplicación está utilizando constantemente una cantidad elevada de recursos, merece la pena investigar por qué.

6️⃣ No mantengas aplicaciones innecesarias abiertas

Puede parecer un consejo demasiado básico, pero es fácil olvidarse de todas las aplicaciones que tenemos abiertas. Un navegador con muchas pestañas, un cliente de mensajería, un editor de vídeo, un launcher de videojuegos y varias aplicaciones ejecutándose simultáneamente pueden aumentar considerablemente el consumo de memoria.

Si tienes poca RAM, el problema puede ser todavía más evidente. Antes de buscar herramientas milagrosas para acelerar Windows 11, comprueba qué tienes abierto realmente.

Puedes hacerlo desde: Ctrl + Shift + Esc → Administrador de tareas

Desde ahí podrás comprobar qué procesos están utilizando más memoria y procesador.

7️⃣ Libera espacio del almacenamiento

Tener el almacenamiento casi lleno tampoco es una buena situación. Si tu unidad principal está al límite de su capacidad, Windows puede tener menos margen para trabajar con archivos temporales y otras operaciones del sistema.

Entra en: Inicio → Configuración → Sistema → Almacenamiento

Desde este apartado puedes comprobar qué está ocupando espacio.

Puedes encontrar categorías como:

  • Aplicaciones instaladas.
  • Archivos temporales.
  • Documentos.
  • Imágenes.
  • Vídeos.
  • Archivos de actualización.
  • Otros archivos.

Antes de eliminar algo, revisa qué contiene.

Especialmente importante: no borres manualmente carpetas del sistema simplemente porque ocupen mucho espacio.

🤨¿Conviene utilizar programas para limpiar Windows 11?

No necesitas instalar un supuesto “optimizador milagroso” para realizar estas tareas. Windows ya incluye herramientas para administrar aplicaciones, almacenamiento, privacidad y procesos.

Además, algunas aplicaciones de limpieza de terceros pueden añadir más procesos al sistema de los que realmente necesitas. Si decides utilizar una herramienta externa, asegúrate de que procede de una fuente fiable y entiende exactamente qué cambios va a realizar.

😅¿Qué ajustes de Windows 11 NO deberías desactivar?

Optimizar el sistema no significa desactivar todo lo que aparezca en pantalla.

Hay componentes que cumplen funciones importantes y que conviene mantener activos, especialmente los relacionados con:

Por ejemplo, no tiene sentido desactivar el antivirus únicamente para intentar ganar unos pocos recursos. La seguridad debe estar por encima de una pequeña mejora de rendimiento.

👍 Reinicia el PC después de realizar los cambios

Una vez que hayas terminado de desactivar aplicaciones del inicio, desinstalar programas innecesarios y realizar otros cambios, reinicia el ordenador. Un reinicio permite comprobar cómo se comporta realmente el sistema después de las modificaciones.

Además, es una buena forma de comprobar si alguna aplicación vuelve a iniciarse automáticamente o si el problema de rendimiento continúa.

🤷‍♀️¿Cómo saber realmente qué está ralentizando Windows 11?

Si después de realizar estos ajustes tu ordenador continúa funcionando lento, no sigas desactivando funciones al azar. Lo mejor es identificar el cuello de botella.

Abre el Administrador de tareas y observa el consumo mientras realizas una tarea que provoque la ralentización.

  • Si la memoria RAM está constantemente cerca del límite, quizá necesites más memoria.
  • Si el procesador alcanza porcentajes muy elevados, busca qué proceso está provocándolo.
  • Si el disco permanece al 100 %, puede existir un problema con alguna aplicación, con el almacenamiento o incluso con la propia unidad.

Y si el PC tarda muchísimo en abrir archivos y programas, especialmente si todavía utiliza un disco duro mecánico, cambiar a un SSD puede ofrecer una mejora mucho más importante que desactivar determinadas funciones de Windows.

😕¿Desactivar estas funciones hará que Windows 11 vuele?

Conviene poner las cosas en perspectiva. No existe un botón secreto que convierta un ordenador antiguo en un PC de última generación.

Sin embargo, limpiar las aplicaciones de inicio, desinstalar programas que no utilizas, liberar almacenamiento y detectar procesos que consumen demasiados recursos sí puede ayudar a conseguir un sistema más ordenado y, en determinados equipos, más fluido.

La clave está en no desactivar funciones importantes simplemente porque alguien asegure que son “secretas” o que consumen una cantidad enorme de recursos.

Si notas que Windows 11 va lento, empieza por las opciones más sencillas y acelera tu PC paso a paso. Revisa las aplicaciones que arrancan junto al sistema, elimina programas que ya no utilizas, comprueba qué procesos consumen más recursos y libera espacio de almacenamiento.

También puedes revisar las opciones de diagnóstico y privacidad, aunque estos cambios no deberían considerarse una solución milagrosa para los problemas de rendimiento. Y recuerda algo importante: desactivar una función de Windows no siempre significa que el ordenador vaya a ser más rápido. Antes de cambiar cualquier configuración, comprueba qué hace y si realmente la necesitas.

Espero que este tutorial te haya servido para optimizar y acelerar tu PC. Escribe tu experiencia en comentarios y comparte esta guía con familiares y amigos que puedan estar interesados. ¡Muchas gracias! 😊.